Datos históricos

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Orígenes

Los primeros pobladores de la Península del Indostán fueron los melanos, denominados así por el negro de su piel y que habitaron esta zona durante el Paleolítico. Ya en el neolítico cushitas y drávidas desplazaron a los melanos desarrollando un modo de vida más avanzado.

La conocida como Cultura de Harapa es la civilización urbana más antigua de la India, remontándose a 2.500 años a.C. en las zonas de Ropar, Punjab, Lothal, Kalibangan, Gujarat y Rajasthán. En las dos ciudades más importantes de esta cultura, Mohenjo Daro y Harapa, se pueden observar excelentes muestras del elevado grado de desarrollo alcanzado por este pueblo como es el trazado de las calles, el sistema de evacuación de aguas residuales, edificios públicos como baños y almacenes de grano y talleres donde se fundían diversos objetos de bronce, plomo y estaño, distintas monedas, así como su escritura pictográfica que aún no ha sido descifrada.

Período Védico

En el 1.500 a.C. comienzan a llegar a la región del Indo los indoeuropeos o arios cuya vida se cuenta en los Vedas, libros sagrados escritos en sánscrito. Este pueblo se establece en la zona del Punjab, dedicándose fundamentalmente a la agricultura y pastoreo. Con el paso de los años se vuelven más sedentarios abandonando el pastoreo y dedicándose plenamente al cultivo de cebada, sésamo, pepino, calabazas y caña de azúcar.

Este asentamiento hará necesarios el gobierno de las diferentes tribus (con la elección de un jefe, cargo que acabará siendo hereditario) y la división en clases dependiendo del trabajo efectuado. Así, los arios ocuparon los principales puestos mientras que los habitantes de piel oscura pasaron a ser esclavos formado la casta ‘varna’ que significa textualmente color. Los arios a su vez se dividieron en brahmanes, sacerdotes, kshatriya, guerreros, vaishya, agricultores y shudra (servidores).

Es en esta época cuando surge la idea de la reencarnación, doctrina del Karma, que justifica el modo de vivir de una persona como castigo o premio por su actuación en vidas pasadas.

En el siglo VI a.C. las creencias se dividen siguiendo bien la predicación del príncipe Gautama Buda que dará lugar al Budismo o bien a Mahavira fundador del Jainismo. Ambas doctrinas buscan llegar a la felicidad, al nirvana, tras anular todo deseo a través de la meditación, la verdad, la no violencia y la frugalidad.

Nacimiento del Estado

En el siglo IV a.C. Chandragunta constituye un gran imperio que se despliega desde el Indo hasta el Ganges. Sin embargo es bajo el reinado de Ashoka, 269 hasta el 232 a.C., cuando la dinastía Maurya consigue extenderse por casi todo el subcontinente indio, difundiendo ampliamente el budismo. Con la muerte de este rey el Imperio Maurya se desintegra siendo su territorio invadido desde el siglo II a.C. hasta el II de nuestra era por escitas, hunos, iranios, griegos de Bactriane y partos, entre otros, que constituyen numerosos estados continuamente en guerra.

Los Sultanatos y el Imperio Mongol

En el s. VIII penetran en la India los árabes al mando de Muhammad ben Qasim ocupando gran parte del Punjab, pero es en la invasión del s. XIII cuando la cultura islámica alcanza su apogeo siendo el Sultanato de Delhi el que controlaba en buena medida todo el subcontinente indio. Seis dinastías a lo largo de 230 años gobernaron el país hasta que en 1398 los mongoles de Tamerlán destruyen el Sultanato.

Un descendiente de Tamerlán, Zahir al Din Muhammad Babur, funda el imperio mongol en la India en 1526. Su nieto Akbar consiguió consolidar el imperio y Jahangir y Shah Jahn difundieron la cultura y la riqueza del país. Shah Jahn ha pasado a la historia por haber ordenado la construcción del Taj Mahal en memoria de su esposa muerta al dar a luz a su decimocuarto hijo.

A partir de este momento de esplendor se inicia el declive del Imperio Mongol que favorecerá la entrada de europeos, quienes aprovecharon las luchas internas para conseguir favores económicos e ir adquiriendo cada vez más poder a través de las distintas Compañías de las Indias Orientales.

La penetración colonial

A finales del s. XV los portugueses, dirigidos por Vasco de Gama, se establecen en Goa. En el s. XVI holandeses y franceses diputan a los lusos en dominio de la India y ya en el XVII, los ingleses se establecen en Madrás, Bombay y Calcuta.

Gran Bretaña, gracias a su dominio militar frente a los otros países europeos y a su habilidad para utilizar en su favor las luchas internas indias, consigue hacerse con casi todo el territorio indio en el siglo XIX. La dureza de la dominación provocó la sublevación de los cipayos cuya sangrienta represión sirvió para que en 1858 la Compañía de Indias cediera sus derechos a la corona. En 1877 la reina Victoria fue coronada emperatriz de la India pero los independentistas ya habían iniciado su movimiento.

De la Independencia a nuestros días

Mahatma Gandhi y el Congreso Nacional Indio, creado en 1885, reivindicaron la participación del pueblo indio en la política del país a través de la resistencia pasiva basada en la no cooperación y la desobediencia civil. En 1892 se da el primer paso hacia la independencia, Gran Bretaña concede derechos electorales restringidos y en 1935, tras varias campañas de resistencia pasiva, se concede una Constitución que dividía el gobierno central de los provinciales.

Tras el apoyo del pueblo Indio a Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, la corona británica concede la independencia a la India el 5 de agosto de 1947 creando dos estados soberanos, Pakistán, de credo musulmán y la Unión India, hindú, que desde ese momento se disputarán los territorios de Cachemira y Jammu.

Desde 1947 hasta 1964 ocupó el cargo de primer ministro Jawaharlal Nehru que durante su gobierno vería como en 1950 la Unión India se convertiría en República bajo la presidencia de Rajendra Prasad.

Tras la muerte del Pandit Nehru fue nombrado primer ministro Bahadur Shastri que tuvo que hacer frente a la guerra con Pakistán por Cachemira en 1965. Shastri muere al año siguiente siendo relevado en el cargo por Indira Gandhi cuyo primer mandato se extendería hasta 1977 y cuyo principal objetivo fue fortalecerse frente a Pakistán y China por lo que en 1973 se firma un acuerdo con la URSS y al año siguiente se detona la primera bomba nuclear india.

En 1977 Indira pierde las elecciones siendo nombrado Morarji Desai que será sustituido en 1979 por Charan Sing que se verá obligado a disolver el Parlamento y volver a convocar elecciones en enero de 1980. Estas elecciones fueron ganadas de nuevo por Indira Gandhi. Dos años después es elegido presidente de la república un sij, Zail Singh y en 1984 se reconoce a esta secta como religión independiente. Sin embargo los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad indias y los partidarios sij desatan una ola de violencia que acaba con 300 integrantes de esta secta en el Templo Dorado y culmina con el asesinato de Indira Gandhi.

Su hijo Rajiv Gandhi es elegido primer ministro el 31 de octubre de ese agitado año. Las acusaciones de corrupción y el resurgimiento de los caciques provocaron la derrota electoral de Gandhi en 1988. El panorama político indio se va enturbiando cada vez más durante esos años hasta estallar en la campaña para las elecciones de 1991. Rajiv Gandhi es asesinado el 21 de mayo de ese año, en el que murieron más de 285 personas en toda la India sin contar las 700 del Punjab. El 50 % del electorado se abstuvo en esas elecciones en las que fue nombrado primer ministro Narasimha Rao el 21 de junio. En julio de 1992 es elegido presidente de la República Sankar Dayal Sharma.





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