Datos de interés

92204692

VISADOS Y PERMISOS ESPECIALES

–      El visado de turista es imprescindible para entrar en la India. Tiene una validez de 6 meses y se puede solicitar a través de cualquier embajada de la India en el mundo. En muchos casos, el proceso puede tardar algunos días, de manera que conviene realizarlo con antelación.
Más información en www.visadosindia.com

–      Algunos estados conflictivos, zonas protegidas y regiones fronterizas requieren un permiso especial para visitarlas. Éste debe solicitarse junto con el visado o en las oficinas designadas para dicho trámite una vez en la India. Conviene informarse si se desea visitar a fondo Kashmir, Sikkim, Manipur, Nagaland, Mizoram o Arunachal Pradesh. También se debe consultar si es preciso en algunas rutas de trekking de Himachal  Pradesh, Uttarkhand y Bengala Occidental. Los islas Andamán y las Laquédivas requieren un permiso para preservar las zonas tribales. Sin embargo, todos los lugares turísticos que se incluyen en nuestros viajes son seguros y carecen de este estatuto excepcional.

http://www.embassyindia.es

–      Si se produce un extravío o robo del pasaporte y el visado, hay que contactar inmediatamente con la Embajada correspondiente y la Oficina India de Registro de Extranjeros (FRRO) para la tramitación de urgencia de un salvoconducto de salida.

EMBAJADA Y CONSULADOS

–      España tiene representaciones consulares en Delhi y Bombay.

Embajada de España

12, Prithviraj Road

110011 Delhi

Teléfono: (+91) 11 41293000

Email: emb.nuevadelhi@maec.es

Consulado de España en Mumbai

Market Chambers IV, 7º

222, Jamnalal Bajaj Road, Nariman Point

400021 Mumbai

Teléfono: (+91) 22 22880213

Email: espainconsulate@yahoo.co.in

MONEDA

–      La moneda india es la rupia. Existen monedas de 1, 2 y 5 rupias. Los billetes valen 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 1000 rupias. El cambio fluctúa considerablemente entre las 60 y 70 rupias por euro según el momento económico.
www.xe.com

–      Es importante conseguir y utilizar billetes pequeños, puesto que en muchos establecimientos no tienen cambio suficiente. En las oficinas de cambio se pueden solicitar cantidades grandes en billetes de 100 que son los más comunes.

–      Circulan billetes en muy mal estado de conservación. Conviene no aceptarlos ya que muchos comerciantes y taxistas luego los rechazarán al pagar. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchos de los billetes tienen pequeños agujeros de grapas que son entregados de este modo en el banco. Siempre que no sea excesivo, este es un elemento que no va a causar demasiados problemas.

–      Los euros se puede cambiar fácilmente en las oficinas de los bancos y en muchos cambistas de más o menos reputación según los lugares. Es necesario solicitar un recibo del cambio al menos la primera vez ya que este será exigido para realizar el cambio inverso a la salida del país. En ocasiones los cambistas locales dan mejores ratios y permiten que negociemos al alza el cambio, pero se niegan a dar el comprobante.

–      A día de hoy, los cajeros automáticos son comunes en todos los destinos turísticos. Se les reconoce por el cartel ATM y todos tienen menús en inglés. VISA y MasterCard son las tarjetas más conocidas. Los bancos cargan una comisión, pero nos aseguramos que el cambio está al día.

–      En la mayoría de establecimientos modernos en las ciudades se aceptan tarjetas de débito y crédito para el pago de cualquier cantidad. En las zonas rurales y las ciudades más pequeños podemos tener más problemas por la irregularidad de las conexiones telefónicas. Conviene llevar siempre dinero en efectivo.

COMIDA

–              La comida india es famosa por sus especias. En muchos casos, a pesar de insistir en que no queremos picante, los platos serán mucho más picantes que cualquier preparación a la que estamos acostumbrados. El chile es esencial en la comida india por lo que a los cocineros les resulta difícil dejar de utilizarlo. Algo así como la sal en la cocina europea. Lo mejor para combatir el picante es paciencia, pan y yogur. Nunca hay que intentar apagar la boca con bebidas refrescantes pues el gas y el azúcar resaltan el picor. Tampoco es buena idea beber litros de agua. Yogur u otros platos que lo contienen como raita o lassi y paciencia; esa es la receta.

–              A diferencia de España, la mayoría de productos incluyen la fecha de producción y no de caducidad. Eso puede producir confusión al comprar alimentos empaquetados como galletas o aperitivos. En algunos casos se incluyen ambas fechas o simplemente el tiempo de consumo preferente.

–              Hay un componente psicológico en los problemas digestivos relacionados con la alimentación. La mayoría de trastornos se producen por un cambio en la dieta más que por la intoxicación. No hay que desconfiar por sistema de cualquier producto que nos ofrezcan como apuntan algunas guías. El mejor consejo llegados a este punto es usar el sentido común y aceptar aquello que no nos produce dudas razonables, siempre que no contenga agua que provenga del grifo.

–              La fruta y los zumos son grandes aliados en las épocas de calor para recuperar energías. En el caso de la fruta, conviene pelarla y lavarla con nuestra propia agua. Por lo que respecta a los zumos, es necesario saber que se les suele añadir una sal negra con un gusto muy fuerte no del agrado de todo el mundo. Conviene también mencionar que no se desea hielo en el zumo.

–              En la mayoría de lugares turísticos se ofrece agua filtrada, adecuada para el consumo. Sin embargo, es conveniente beber siempre agua embotellada, ya que nuestro cuerpo no está acostumbrado a la modalidad de agua local, aunque esté filtrada.

–              El te es por lo general una bebida segura, incluso si nos la ofrecen en lugares remotos, puesto que el agua ha hervido durante unos minutos en su preparación.

–              Las bebidas alcohólicas son caras y difíciles de encontrar. Las marcas de importación tienen precios especialmente desorbitados en relación con el nivel de vida del país. El alcohol local, en cambio, suele ser más fuerte que el extranjero. En los buenos hoteles, se pueden conseguir bebidas alcohólicas a precios elevados. Conviene siempre preguntar primero.

MEDIOS DE TRANSPORTE

En las rutas que les proponemos, nuestros clientes cuentan siempre con el soporte de personal de nuestro equipo en los destinos a visitar. Sin embargo, conviene tener algunas informaciones sobre los transportes en la India para poder hacer frente al viaje con mayores garantías.

Avión

Trayectos internacionales

–              Diversas compañía vuelan a la India desde Europa. No existen vuelos directos entre España y la India por lo que se suele realizar escala en Londres, Frankfurt, Zurich, París o Helsinki.

–              Las limitaciones de peso rondan los 20 kg. Para el equipaje facturado y 8 para el equipaje de mano que debe tener un tamaño máximo de 20 x 40 x 50 cm. También se permite un bolso de mano o una maletín para el ordenador portátil, aunque algunas compañías exigen al embarcar meterlo dentro del equipaje de mano. Es conveniente llevar los objetos más frágiles y valiosos en nuestro equipaje de mano.

–              Los aeropuertos internacionales indios han mejorado mucho sus servicios de handling por lo que son escasos los casos de fraude, robo o extravío de equipajes. Así pues, ya no es imprescindible el forrado de equipajes que incluya un seguro para los mismos.

Trayectos nacionales

–              Debido a las largas distancias, muchas rutas incluyen desplazamientos internos en avión. Las compañías aéreas indias se han modernizado enormemente en los últimos años, ofrecen todas las garantías y un servicio excelente. En algunos aeropuertos menores pueden haber problemas de puntualidad.

–              Las condiciones de transporte de equipajes son las mismas en los trayectos nacionales, aunque los controles pueden ser algo más aleatorios. Conviene adherirse a la regulación habitual.

Tren

–              El tren es el medio de comunicación por excelencia en la India. El país cuenta con la red ferroviaria más extensa del mundo y sus lentos convoyes son la herencia más preciada de la colonización británica. La experiencia en un vagón indio es difícilmente comparable a nada que hayamos experimentado anteriormente. Aunque algo lento, vale la pena realizar al menos un trayecto por sus históricas vías.

–              En la mayoría de trenes existen tres clases con aire acondicionado y sin. La mayoría de plazas están reservadas para el Sleeper, que puede estar saturada por personas que suben al vagón aunque estén en lista de espera. Es recomendable reservar al menos 3ª con aire acondicionado (3AC) o segunda (2AC). La primera clase (1AC) suele estar bastante demandada ya que existen muy pocas plazas.

–              Al contrario de lo que muchos viajeros creen, no hay vagones para mujeres. A veces, los encargados de las reservas tienen la deferencia de poner grupos de mujeres juntas, aunque no es obligatorio. Los compartimentos de 1AC y 2AC tienen una cortina que deja una relativa intimidad, pero no están cerrados con puertas.

–              Las estaciones principales tienen oficinas de reservas para turistas. Es importante ser previsor en la adquisición de billetes, puesto que las plazas suelen llenarse con bastante antelación. Se pueden consultar precios y disponibilidad en http://www.indianrail.gov.in/

–              Bajo el título, Shatabdi y Rajdhani se esconden los trenes más rápidos y de mayor calidad. Ambos incluyen comida para todos los pasajeros. En los demás trenes podrá adquirir todo lo necesario para el viaje a bordo. En las estaciones también se pueden comprar provisiones para los largos trayectos a realizar.

–              Existe una tarifa para reservar a última hora llamada Tatkal. Siempre hay que preguntar si hay disponibilidad en este apartado especial cuando nos comunican que el trayecto está completo. Viajar en Tatkal supone pagar el viaje completo entre los extremos del trayecto, aunque sólo se vaya a realizar un recorrido entre estaciones intermedias.

–              Estar en lista de espera es una experiencia habitual. Si se tienen números bajos hay muchas posibilidades de conseguir un asiento. En cualquier caso, se puede consultar en las taquillas o en los paneles colgados en los andenes correspondientes el día de salida.

Bus

–              En la India, los autobuses no son una opción más económica ni más rápida que los trenes. Sin embargo, muchas zonas tienen escasez de rutas ferroviarias o se llenan rápidamente, lo que convierte al autobús en la opción más conveniente para viajeros que no quieran planificar en exceso o para media distancia.

–              Es totalmente recomendable el autobús para realizar rutas entre ciudades no muy lejanas en estados con buena red de carreteras como Rajasthán o en zonas con pocas comunicaciones ferroviarias como Goa.

–              La calidad de las carreteras está mejorando enormemente en los últimos años. El tráfico, sin embargo, continúa siendo caótico y la conservación de algunos tramos algo dudosa. La velocidad media suele rondar los 50 kms/hora, por lo que los trayectos tienen una duración superior a la acostumbrada en Europa.

–              Nuestros autobuses privados acostumbran a tener buenas prestaciones y conductores expertos en los recorridos turísticos. El mismo conductor nos recomendará paradas en ruta y se preocupará de nuestro bienestar durante todo el viaje. Es la mejor opción para grupos que no quieren complicaciones.

MODALES

–      Los indios son conscientes de que estamos fuera de nuestra cultura en su país, por lo que no esperan que nos adhiramos a sus usos y costumbres, a la vez que son curiosos por conocer los nuestros. Apuntamos algunos elementos de buena educación, que sin embargo, no debemos seguir a rajatabla durante nuestro viaje.

–      El saludo tradicional hindú consiste en juntar las palmas a la altura del pecho y pronunciar un Namasté o Namaskar (más formal). Los musulmanes, en cambio, saludan con el habitual Assalam Alikum y la mano sobre el corazón. Ambas comunidades acostumbran a evitar el contacto físico por lo que es del todo recomendable evitar besos y abrazos. En la actualidad, en ambientes urbanos se suele pronunciar un distendido “Hello” y dar la mano, sin por ello llegar a una proximidad excesiva. Otros saludos de respeto como tocar el pie de los ancianos y las personas respetadas son costumbres tradicionales que todavía se mantienen muy vivas, pero que no afectan a al experiencia del viajero.

–      Las invitaciones a una casa suelen comportar siempre bebida y comida en mayor o menor medida. Aceptar algún alimento a la primera suele ser una señal de necesidad, por lo que es de buena educación negarse en un par de ocasiones y aceptar finalmente por la insistencia del anfitrión. Es conveniente probar todo lo que se ofrece y si no se desea más dejar una pequeña cantidad para no dar pie a que nos sirvan de nuevo. El ritual de la comida tiene una gran importancia en la cultura india como en muchas otras culturas asiáticas.

–      Si somos invitados, es de buena educación ofrecer algún regalo al anfitrión como frutos secos o dulces. Si llevamos otro tipo de regalos, es común que la gente no los abra enfrente de quien los ha entregado. No es un signo de displicencia, simplemente la costumbre al respecto.

–      En los templos y en las casas, sea cual sea la confesión religiosa, se dejan los zapatos en la entrada. Tiene un sentido de respeto por el hogar, a la vez que una utilidad práctica, para mantener el suelo limpio en un país donde reina el polvo por doquier.

CLIMA

–      Climáticamente la India se divide en tres zonas. Por un lado, el himalaya goza de un clima de alta montaña. El norte de la India tiene un clima continental con temperaturas elevadas en verano y frías en invierno. El sur, en cambio, se sitúa alrededor de las zonas de clima tropical. La ciudad de Mumbai nos puede servir de referente para marcar las áreas de distinción climática.

–      Una peculiaridad del clima indio, como en muchos países asiáticos, es el azote del monzón. Los monzones son unos vientos que soplan del continente hacia el Océano en invierno y del mar hacia el continente en verano. La India los ve pasar en dos oleadas sucesivas empezando hacia mediados de mayo de suroeste a nordeste y continuando de sudeste a noroeste. Los monzones húmedos traen lluvias que pueden ser torrenciales en ocasiones y que constituyen el aporte básico anual la agricultura y el consumo humano, por lo que los indios lo viven como una bendición y no como un fastidio. En los periodos de monzón es común el cielo nublado y una alta humedad que intensifica la sensación de calor. Cada año hay una predicción de llegada de los monzones a diferentes zonas del país que se puede consultar en la prensa local.

QUÉ LLEVAR

–      El equipaje básico del viajero a la India debe contener ropa y calzado cómodo, que transpire y que cubra, en la medida de lo posible el cuerpo. Esto nos evitará exponernos demasiado al sol, a los mosquitos y otros insectos, a la vez que respetamos el sentido del pudor y la decencia indios.

–      Evitar los colores oscuros en las zonas más cálidas es una buena idea. Evitar el blanco, por motivos bien distintos, lo es para la mayoría del país puesto que es difícil volver a recuperar el color original.

–      Mientras que es común ver indias con la cintura al descubierto, raramente usan tirantes ni ostentosos escotes. Adaptarse a estas prácticas es recomendable para las viajeras. En los templos está prohibido usar tirantes, escotes y piernas descubiertas.

–      En la India la ropa es muy económica y en cualquier mercado tendremos numerosas ocasiones para adquirir prendas de calidad a muy buen precio. Los tejidos de algodón son de muy buena calidad y, siendo los mejores para hacer frente el clima indio, es razonable comprarlos in situ.

–      Como ya se ha indicado, todos los medicamentos pueden obtenerse en las farmacias indias, por lo que una protección solar elevada, repelente de mosquitos, algún analgésico (Paracetamol / Ibuprofeno) y un antidiarreico (Immodium / Tiorfan) serán suficientes para afrontar las dolencias normales, mientras que para tratamientos específicos se deberán seguir las indicaciones de un profesional.

–      Una guía de viajes nos puede ser de ayuda en algunos momentos. Cada viajero tiene un perfil distinto y por tanto, encontrará más útil una u otra guía. La mayoría de viajeros a la aventura utilizan Lonely Planet, pero esta contiene más información práctica en alojamientos, restaurantes económicos y transportes, que información cultural e histórica. Las guías visuales de El País – Aguilar serán adecuadas para aquellos que busquen buenos mapas de las ciudades e información básica de las atracciones turísticas más populares.

COMPRAS

–      Los alimentos envasados tienen el precio máximo fijado por el gobierno. Debemos buscar el impreso en la parte posterior de los mismos y reclamar al vendedor ambulante o al cajero si se quieren exceder. En los restaurantes o bares de mayor categoría suelen cargar algo extra en los refrescos y demás productos envasados.

–      El regateo es un arte. La idea que lo rige es que los productos no tienen  un valor fijo, sino que hay un elemento de necesidad y deseo que les da un valor relativo. En una compraventa con regateo tanto el cliente como el vendedor deben irse contentos con el producto y la suma pagada por él. Debemos verlo como algo positivo para nosotros y no como un constante timo al turista, puesto que los indios clientes también tienen que entrar en el juego. Habitualmente, en las tiendas con un aspecto más limpio y ordenado y aquellas con etiquetas de precio el regateo no se practica.

–      La India es un lugar idóneo para comprar oro y plata puesto que la mano de obra es muy económica. En todos los periódicos se publica a diario el precio del gramo de plata y de oro, por lo que en las joyerías tendremos la ocasión de regatear la parte proporcional del trabajo pero no la materia prima. Conviene solicitar que nos pesen las piezas. Esto nos dará una idea aproximada del coste real de cada una.

–      Algunas marcas de reconocido prestigio que fabrican en la India tienen precios muy económicos. Podemos aprovechar para adquirir estos productos, aunque hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones las colecciones que se venden en la India no son las mismas que en Europa.

–      La tecnología, a no ser de extrema necesidad, es mejor no adquirirla en la India. Los precios suelen estar hinchados por las tasas, aunque en algunos productos están bajando en los últimos tiempos. Pero, sobretodo, lo que nos incumbe es que los productos comprados en la India casi nunca tienen garantía internacional, sólo válida para la India, por lo que si tenemos problemas los servicios técnicos de nuestro país no aceptarán la garantía.

–      En la India los cambios y devoluciones de productos no son comunes. Muy pocos establecimientos nos permitirán realizarlos, por ello conviene preguntar.

PRECIOS Y PROPINAS

–      Comparado con el coste de los servicios en nuestro país de origen, la India resulta casi siempre extremadamente económica. A pesar de que muchos viajeros han tenido la sensación de ser sistemáticamente timados por los locales, estas experiencias son mucho menos escasas de lo que se cree. Cuando sucede, la diferencia de precio puede suponer un incremento de 10 o 20 céntimos de euro sobre el coste real, una cantidad insignificante en el conjunto del viaje.

–      Los empleados del sector servicio tienden a esperar propina de sus clientes. El complemento al sueldo se da por supuesto y hace que estos se calculen a la baja. La propina también asegura la buena realización del servicio prestado, por ello debemos considerarla si hemos quedado satisfechos con el trato. Para los guías, conductores, camareros, etc. es esencial y en la mayoría de ocasiones nos lo harán notar demorándose al dejarnos ir. A fin de cuentas, las propinas van a suponer un gasto pequeño dentro de nuestro viaje y van a contribuir a que aquellos que han trabajado para nosotros sean recompensados. No se suele dejar más del 10% en restaurantes y demás, aunque en ocasiones con las rupias del resto del cambio es suficiente.

–      En los restaurantes y hoteles de más categoría se incluye una service tax o tasa de servicio. Por lo general, cuando existe esta tasa no es necesario dar propinas.

–      La palabra bakshisht (propina) es raramente usada por aquellos que nos atienden. En cambio, los mendigos en la calle, niños y adultos, acostumbran a usarla al dirigirse a los extranjeros. Hay viajeros que insisten en dar dinero a estos grupos de pedigüeños, a menudo organizados, mientras que se resisten a compensar a los trabajadores del sector servicios. Hay que observar que esta actitud ese harto incoherente.

–      Al conductor o guía que nos acompaña en la totalidad del viaje se le suele dar un complemento mínimo a su sueldo de 1 euro por persona y día.

VACUNAS Y SALUD

–      Los centros de salud españoles tienen un servicio de vacunación internacional que atenderá a los viajeros que quieran realizar una ruta por la India. El coste de las vacunas es reducido y varia según las comunidades autónomas y la cantidad de vacunas necesarias. Generalmente, en un viaje turístico a la India no son necesarias la mayoría de vacunas. Hay que dejarse aconsejar por el personal sanitario.
http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/salud/centrosvacu.htm

–      La profilaxis de la malaria es un tratamiento de larga duración que no previene el contagio de la malaria y tiene algunos efectos secundarios (somnolencia, fatiga, etc). La mayoría de zonas que se visitan en la India tienen una incidencia baja o nula de esta enfermedad. Por ello, es muy probable que no nos den el tratamiento. Un buen repelente de mosquitos y algo de ropa fina de manga larga son suficientes si nos adentramos unas horas en una zona rural afectada y no vamos a convivir durante un tiempo considerable expuestos al contagio. Hay que confiar siempre en el criterio de los expertos del centro médico.

–      La industria farmacéutica india está muy desarrollada y en cualquier farmacia encontraremos todos los medicamentos necesarios para una hipotética dolencia. No es necesario cargar con un botiquín enorme si no se va a estar en zonas aisladas durante una temporada larga. Algún analgésico, un antipirético y un antidiarreico pueden ser de ayuda, aunque también se pueden adquirir en cualquier establecimiento indio.

ELECTRICIDAD

–      En la India, la corriente es de 220 V. La mayoría de tomas de corriente están habilitadas para utilizar enchufes de 2 y 3 clavijas por lo que no es necesario ningún tipo de adaptador.

–      El suministro eléctrico puede ser inestable en algunas zonas, por lo que conviene cargar los aparatos electrónicos siempre que se tenga ocasión.

HORA

–      La India está en la zona GMT +4.30. En verano, debido al cambio horario en Europa, la diferencia horaria se reduce a +3.30.

–      La vida en todo el país es fundamentalmente diurna. La gente se levanta muy temprano, con la salida de sol, y por las noches es raro ver a mucha gente haciendo actividades por la calle más tarde de las 10. Es recomendable adaptarse temporalmente a este horario para sacar el máximo partido del tiempo.

BIBLIOGRAFIA

La India es un país donde la historia se vive en la calle, por ello muchos viajeros prefieren no cargar con libros de lectura que van a volver inconclusos a casa. Con todo, los desplazamientos suelen ser prolongados y en los trenes y autobuses tendremos ocasión de devorar algunas páginas, si el traqueteo lo permite. La mayoría de las novelas indias tienen muchísimos referentes culturales que al estar visitando el país nos serán más familiares y, por lo tanto, es totalmente recomendable adquirir algún libro de escritores locales. Para los que lean en inglés, será más económico compararlos en cualquier librería local, puesto que el precio de edición y impresión es mucho más económico. Ahí van algunas lecturas que nos adentraran en la literatura india y en la vida del país.

Adiga, Aravind. Tigre blanco. Miscelánea Editorial

Bhagat, Chetan. One night at the call centre. Rupa&Co.

Bhagavat Gita. EDAF.

Divakaruni, Chitra B. La señora de las especias. Zeta Bolsillo.

Ghalib, Mirza. Diwan-e-Ghalib.

Gosh, Amitav. La marea hambrienta. Emecé.

Mahabarata. Penguin.

Nair, Anita. El vagón de las mujeres. Punto de Lectura.

Narayan, R. K. Esperando al Mahatma. El Aleph.

Ramayana. Penguin.

Roy, Anuradha. Atlas de una añoranza imposible. Salamandra.

Roy, Arundhati. El dios de las pequeñas cosas. Anagrama.

Rushdie, Salman. Hijos de la medianoche. DeBolsillo.

Seth, Vikram. Un buen partido. Anagrama.

Singh, Khushwant. Delhi: A novel. Penguin.

Swarup, Vikas. ¿Quiere ser millonario? Anagrama.

CINE

El cine es, sin duda, la gran industria de la India. ¿Quién no conoce el concepto de Bollywood? Sin embargo, el cine en la India va más allá de los famosos estudios de Mumbai. El sur, Chennai y Hyderabad, producen más películas que Mumbai, mientras que hay una importante producción de cine de autor que pasa desapercibida por los musicales empalagosos de 3 horas de metraje. Se dice que en la india se producen 3 películas al día, por lo que la oferta es inmensa. A continuación ofrecemos algunos títulos que han sido éxitos recientes de Bollywood y Hollywood o que forman el cine de autor más accesible desde Occidente.

Ali, Imtiaz.

Love Aaj Kal. 2009.

Anderson, Wes.

Viaje a Daarjeling. 2007.

Attenborough, Richard.

Gandhi. 1982.

Boyle, Daniel

Slumdog Millionaire. 2008.

Chadha, Gurinder.

Quiero ser como Beckham. 2002.

Bodas y Prejuicios. 2004.

Das, Nandita.

Firaaq. 2008.

Gowariker, Ashutosh.

Lagaan: Once upon a time in India. 2001

Mehra, Rakesh O.

Rang de Bastanti. 2006.

Mehta, Deepa.

Fuego. 1996

Tierra. 1998.

Agua. 2005.

Nair, Mira.

Salaam Bombay. 1988.

La Boda del Monzón. 2001.

Nalin, Pan.

Samsara. 2001.

Ray, Satyajit

Pather Panchali. 1955.

Aparajito. 1956.

Apur Sansar. 1959.

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